Historia del área antinarcóticos
Brigada Investigadora del Crimen Organizado

 

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Historia del área antinarcóticos

El 9 de noviembre de 1964 se dio origen a primera unidad antinarcóticos de Policía de Investigaciones de Chile, llamada entonces Brigada de Represión del Tráfico de Estupefacientes y Juegos de Azar (BEJA), mediante Orden Especial del Servicio N°3. Dicho acontecimiento quedó plasmado en la orden del día Nº315 del día siguiente, bajo la Dirección General de don Emilio Oelckers H.

Este hecho significativo convertiría a la Policía de Investigaciones de Chile en la institución más antigua en Sudamérica en contar con una policía especializada en el combate a las drogas.  Así al menos lo visualizó el señor Emilio Oelckers, quien en vista de los acontecimientos de la época reunió a un selecto personal que en ese entonces era partícipe de la Brigada Preventiva Móvil.  Conformada por cinco hombres: Comisario Mario Baeza Azocar, Inspector Rafael Alarcón Pinochet, Inspector Marcos Macuada Peñafiel, Subinspector Eduardo López Araya y Subinspector Waldo Contreras Gajardo, la BEJA sería el comienzo de una de las entidades más importantes de la institución y que hoy a nivel nacional alberga a veintiséis unidades dedicadas exclusivamente a combatir el flagelo del narcotráfico.

Sin embargo, y recordando un poco de historia, durante la década del sesenta surgió el movimiento hippie en Estados Unidos, el cual también alcanzó popularidad en Chile y en el resto del mundo, exportando tanto su ideología como las drogas de las cuales hacían gala los jóvenes de la época.   Durante esos años se registrarían importantes acontecimientos ligados al tráfico de drogas, tal como lo documentaría el diario La Tercera en su portada a fines de 1964: “Chile, sede del tráfico de cocaína, detuvieron mujer con fabuloso cargamento en USA”.

Estos hechos y las apuestas ilegales,  impulsarían al señor Oelckers a reprimir estos ilícitos con la creación de esta unidad, la que por entonces debía afrontar la demanda de todo un país y, que para ello contaba con una renoleta, cinco funcionarios y escasos medios tecnológicos por no decir nulos.  “Sólo había  amor por la institución y por el trabajo”, explica el Subprefecto en retiro y, quien asumiera el mando de la BEJA durante 1965 - 1969, el señor Rafael Alarcón.

“Mientras yo dirigí la Brigada, se desbarataron varios laboratorios clandestinos de cocaína.  Y se detuvieron muchos traficantes.  Nuestra unidad pasó a ser conocida a nivel nacional y los delincuentes de la época nos temían. Pero muchas veces nuestra labor se veía truncada por la escasa o nula sanción que se aplicaba a este tipo de delitos, pues el tráfico, venta y tenencia de drogas no eran considerados faltas graves sino, más bien, delitos de menor gravedad y, por tanto pasaban al Tribunal de Menor Cuantía”, explica el funcionario en retiro.

Fue así que durante 1970 se decomisaron 80 kilos de cocaína, mientras que en el año 1985 fueron cerca de 25 kilos de un total de 34, de la misma droga, decomisados a nivel país.   Es decir, alrededor del 73% del total nacional.

Durante esa misma década se pudo apreciar un incremento en el tráfico internacional lo que llevó a las autoridades de entonces a endurecer el combate contra este delito y, coordinar así acciones encaminadas a perseguir tenazmente a organizaciones clandestinas. Objetivo que se vio reflejado en la reorganización del Departamento de Narcóticos y Drogas Peligrosas, entidad que centralizó la acción de la Policía Civil, y que fue reforzado con la creación de unidades operativas en ciudades estratégicas como Santiago, Antofagasta, Arica, Valparaíso e Iquique.

El alto mando de la época, conociendo la relevancia de la labor policial en esta sensible área y, de las nefastas consecuencias de la drogadicción que afectaba  a nuestra sociedad, dio el carácter de jefatura a esta unidad, pasando a ser desde 1992 y, según Orden General N° 697, la Jefatura Nacional de Narcóticos y Drogas Peligrosas.  No obstante, un año más tarde, específicamente el 04 de enero de 1993 de acuerdo a Orden General l N° 1112, cambia su nombre a Jefatura Nacional Antinarcóticos.  

A la fecha, Policía de Investigaciones a través de sus distintas unidades antinarcóticos, cuenta con aproximadamente 600 funcionarios dedicados a resguardar y supervigilar la salud pública y dar tranquilidad a los millones de habitantes a lo largo de Chile.  Siendo la Jefatura Nacional Antinarcóticos la entidad encargada de dirigir, centralizar y unificar las estrategias para las veintiséis unidades que dependen de ella.

Desde Arica a Punta Arenas, Policía de Investigaciones de Chile es la institución que mayor cantidad de droga decomisa al año, aproximadamente, sobre el 65% de los registros a nivel país.  Ejemplo de ello es que el año 2012 se decomisaron 2.438.791 gramos de clorhidrato de cocaína, equivalente al 66,6% del total nacional.

Con fecha 1 de enero del 2013, la Jefatura Nacional Antinarcóticos y la Jefatura Nacional del Crimen Organizado pasaron a formar una sola unidad que desde esa fecha se llamaría Jefatura Nacional Antinarcóticos y Contra el Crimen Organizado (JENANCO), de la cual actualmente dependen todas las unidades de Antinarcóticos y la Brigada de Investigación del Crimen Organizado (BRICO).

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Brigada Investigadora del Crimen Organizado

Históricamente y con fecha 21 de enero de 1999, se da origen a la Brigada Investigadora del Crimen Organizado (BRICO), cuya misión principal es la de  investigar aquellos delitos que constituyen una amenaza para la seguridad de la nación, en particular cuando constituyen indicios de delincuencia organizada.

De acuerdo a la OIPC Interpol, se entiende como delincuencia organizada “cualquier asociación o grupo de personas que se dediquen a una actividad ilícita continuada y cuyo objeto sea obtener beneficios, haciendo caso omiso de las fronteras nacionales”.

La metodología investigativa está desarrollada sobre la base del análisis y la aplicación de los más elevados estándares de inteligencia policial que aseguren el éxito de una operación.   Con un personal altamente profesional y haciendo uso de tecnología de vanguardia, BRICO se especializa en el combate de los siguientes ilícitos:

  • Tráfico de drogas.
  • Lavado y falsificación de dinero.
  • Tráfico de obras de arte.
  • Fraudes comerciales e industriales.
  • Tráfico de sustancias estratégicas o radioactivas.
  • Contrabando.
  • Tráfico de desechos tóxicos.
  • Asociación Ilícita.
  • Tráfico de armas.
  • Delitos ecológicos y contra el medio ambiente.
  • Delitos Informáticos.

Desde enero de 2013 esta brigada de elite, pasa a ser  parte de la Jefatura Nacional Antinarcóticos y Contra el Crimen Organizado, convergiendo finalmente en una de las jefaturas con mayor relevancia en la seguridad de la nación.

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